Sinopsis

Eres un chófer sumiso. Un mafioso te ordena desde al asiento de atrás. No eres un héroe. ¿Qué puedes hacer? Solo conducir, obedecer, extender el pecado por toda la ciudad. Colaboras, aunque sabes que te espera el pago más amargo, pues el Diablo juega siempre con las cartas marcadas. Así, al volante de tu limusina, te enfangas, noche a noche, bajo la mirada indiferente de una luna de asfalto.

El mundo de Bécquer llevado a la novela negra.

Historia

Alejandro Riera Guignet sabe lo que se hace, y lo demuestra con Luna de asfalto. Bécquer en novela negra con un relato bien concentrado en apenas 80 páginas.

Como bien señala la sinopsis, nos pondremos en el pellejo de un joven silencioso, sumiso, que vive de ser el chófer de un capo a quien, por vicisitudes del destino, debe la vida. Incapaz de traicionarlo ya desde niño, nuestro protagonista —conocido como Canario— se ve empujado a cometer una serie de actos que lo llevan a prisión, y es allí, desde su oscura y silenciosa celda, donde escribe el cuaderno a modo de memorándum que acaba en nuestras manos en forma de la novela corta que es Luna de Asfalto.

Así, la historia nos es narrada en primera persona, desde un punto de vista en el que Canario ya ha hecho aquello por lo que lo han encerrado y condenado, que nos cuenta quién fue de niño y quién de adulto, el valor que siempre le faltó para hacer lo que tenía que hacer, y qué pasó con él cuando al fin tuvo el coraje de enfrentarse a su realidad y desafiarla de frente.

Personajes

Podemos decir que apenas hay cuatro personajes en toda la historia (aunque intervienen otros, estos no son relevantes en absoluto). Por un lado, tenemos a Canario, nuestro humilde protagonista, cobarde de manual y sumiso de campeonato, toda la vida a la sombra de otros más fuertes que él y a los que jamás tuvo el valor de desafiar, y que es el hilo conductor de esta historia. Luego, en el segundo lugar por peso, tenemos al Organista, un conocido de la infancia de Canario que acaba siendo, por méritos propios, uno de los mafiosos más importantes de la ciudad, así como su salvador y su contratista. La relación y el trato que hay entre ambos es, salvando algunas distancias, la que tendría un esclavista de su esclavo, y esta dupla funciona fenomenal.

Por otra parte, nos encontramos a dos personajes femeninos: la Corza Blanca que, si bien llega a tener un intenso momento de intimación con Canario, este no llega a ninguna parte, nos sirve para dar contexto a un entorno salvaje y brutal, y que explica el mundo de mierda que hoyan los pies de Canario; y por otro, tenemos a Ojos Verdes, la mujer de los anhelos de Canario, el pájaro enjaulado y atormentado por el Organista, por otros como él, por su exmarido… y que se viste con piel de cordero.

Estos cuatro personajes, sumado al entorno hostil, hacen la suma de un cóctel que lo tiene todo para explotar por todo lo alto en muy pocas páginas, y que lo consigue con bastante acierto.

Estilo narrativo

El tono está muy bien conseguido. Es directo, sencillo y sin florituras, y goza del toque de estilo propio de las novelas negras, e incluso de los cómics del tipo Sin City de Frank Miller, del que se pueden apreciar reminiscencias, sobre todo en esas voces de narración generadas por el mismo protagonista. Y todo ello sin mencionar, por supuesto, a las Leyendas de Bécquer, del que parte la idea insignia de este Luna de asfalto.

Edición

La edición que he tenido el placer de leer es la del formato en tapa blanda con solapas, editada por Yeray Ediciones. Cuenta con 90 páginas y con un concienzudo trabajo de corrección, no tanto así de edición. La tipografía usada, en sans sin serifas me resulta impersonal, y la cubierta con un diseño simple y barato me resulta desconcertante comparándola con la calidad del texto.

Resumen

Luna de asfalto. Bécquer en novela negra ha sido una sorpresa, y para bien. El estilo sencillo y directo funciona genial en el tipo de narración que nos espera en el trabajo de Alejando Riera Guignet, y la historia, sin revolucionar el género, funciona con buen ritmo y pulso de principio a fin. Me hubiera gustado que fuera un poco más larga, quizá para profundizar en algunos aspectos en los que apenas son pinceladas y que, a mi juicio, me parecen expandibles y aprovechables.

Lo mejor

El estilo es sencillo y directo, como podemos ver en trabajos más cercanos al cómic policíaco. Resulta ameno de principio a fin, y se agradece.

Lo peor

Podía haber sido algo más largo, tomándose algo más de tiempo para desarrollar algunas tramas o personajes, aunque lo que tiene funciona bien para dar pinceladas a un relato sin ambición de ser nada grandilocuente.

La cubierta y el trabajo de edición podrían haber sido algo más esmerados. Se siente un trabajo rápido y poco elaborado, y en un mercado editorial tan saturado, eso es una gran desventaja.